Souichi Tomoe
24/11/05, 18:18:40
Bien he visto que en esta gran comunidad realmente se toman su tiempo para leer y apreciar los relatos aqui expuestos, es por ello que me anime a colocar uno propio de naturaleza loli, esperando que les agrade y me den su opinión....
Mi pequeña obsesión
AnochecÃ*a en la residencia Kinomoto y Fujitaka habÃ*a salido de viaje a una excavación arqueológica, por ello, Touya habÃ*a llegado temprano a casa, para encargarse de que todo estuviera en orden, tras la cena, Sakura se levantó de la mesa con su plato de postre, diciendo que iba a comerlo en su habitación. Aunque Touya estaba consciente de que era para el extraño león de felpa que tenÃ*a la niña, sólo murmuró algo asÃ* como –No te atragantes monstruo-. La niña enojada le murmuró unas palabras y subió a su cuarto.
Touya la siguió con la vista mientras ella subÃ*a las escaleras, inconscientemente, hurgó bajo la falda de Sakura, viendo el borde de su pantaletita, al percatarse de eso Touya sacudió la cabeza, reprochándose asÃ* mismo. Cuando la escuchó cerrar la puerta miró hacia arriba con una sonrisa un tanto triste.
Más tarde Touya lavaba los trastes, pensando. Aún no hallaba valor para declarársele a Yukito, aparte de que cuando se le presentaban oportunidades era bruscamente interrumpido. Sin embargo más le preocupaba Sakura, cada vez su hermanita se metÃ*a más en su cabeza, su lindo rostro, su pequeño y delicado cuerpo, sus exquisitas redondeces juveniles, su tierna sonrisa, la forma en que reaccionaba cada vez que él la molestaba... arghhhh!!! de nuevo pensando en ella, Touya se dio un ligero golpe en la frente con el plato que tenia en las manos y continúo lavándolos.
Cuando estaba secando el último plato, Touya escuchó un sonido proveniente de arriba, tras alzar la cabeza mirando hacia el segundo piso, dejó el plato en la meseta y se dirigió a las escaleras. –Sakura...- dijo llamando a su hermanita, al no obtener respuesta se dirigió al cuarto de la niña y abrió la puerta, la grácil figura de la pequeña volteó a verlo cuando entró a la habitación, la niña estaba poniéndose su pijama, aún tenÃ*a sus dedos en el segundo botón de la camisa.
-¿Qué pasa hermano?- preguntó la niña.... –Ah, no, nada...- contestó Touya. La pequeña continuó abotonándose la camisa, pero notó que Touya no se movÃ*a y la miraba de forma persistente, cuando la niña alzó la cara para ver los ojos de Touya, e iba a decir algo, súbitamente el se agachó frente a ella con la cabeza hacia el suelo y llevándose una mano a la frente, como si le doliera.
La niña dio unos pasos para acercarse a él y estiró su mano para tocarle el hombro, -oye...- dijo la pequeña con tono de preocupación, pero en ese momento Touya se levantó súbitamente, tomando a la niña por los hombros y la llevó hasta su cama, besándola agresivamente, la niña quedó sorprendida, sin entender bien lo que pasaba aún cuando la lengua de Touya lamÃ*a la suya, pero cuando sintió su espalda chocar con la cabecera de la cama, reaccionó y trató de alejarlo con sus manitas, aunque no pudo hacerlo.
Tras vanos forcejeos, la niña bajo los brazos y permitió a la lengua de su hermano irrumpir en su boquita y casi rasparle la campanilla, finalmente tras unos instantes Touya rompió el beso. –He-hermano...- murmuró la niña con una mezcla de confusión y miedo, mirándolo fijamente con sus tiernos ojos. –Sakura. ¡Te necesito!- exclamó Touya arremetiendo de nuevo contra ella, nuevamente la niña intentó poner las manos, mientras él le besaba el cuello. –Por favor, déjame tenerte...- suplicó Touya.
Al escuchar la voz quebrada de Touya, la niña lo miró con tristeza en los ojos y dejó de resistirse, su hermano sonaba desesperado, si ella podÃ*a hacerlo sentir mejor... –¡Ah!- la niña lanzó un suave gemido y sus mejillas se chapearon de rubor, mientras Touya le lamÃ*a el cuello. La niña cerró los ojos al sentir las manos de Touya deslizarse bajo su pijama y acariciar sus pequeños pechos. Finalmente la abrió y comenzó a lamer sus pezones, lágrimas brotaban del rostro de la niña, no por lo que pasaba, sino por el hecho de que Touya sufriera por su causa...
La niña aferró sus brazos a la cabeza de Touya mientras él seguÃ*a lamiendo el jugoso cuerpecito de la niña, su piel era tan suave... La pequeña apretaba cada vez más fuerte, al sentir una sensación nueva, deliciosa, un hormigueo recorrÃ*a su pecho, pasando por su estómago y un poquito más abajo...
Touya empezó a lamer el vientre de la pequeña y ella comenzaba a gemir cada vez más fuerte, la respiración de la niña era cada vez más agitada, conforme más descendÃ*a la lengua de su hermano. La pequeña sintió deseos de orinar y se percató de que su pantalóncito estaba mojado en todo el frente. De un tirón, Touya le quitó el pantalón y sus braguitas.
Él se tomó un momento para admirar a Sakura, la cara de la niña estaba sonrojada y todo su cuerpecito cubierto de sudor, sus pequeños pezones rosados estaban erectos al máximo, contrastando con la blancura de su piel. Touya observó el ombligo de la niña y siguió descendiendo hasta ver la pequeña rajita. Con mucho cuidado Touya separó las piernas de la pequeña y comenzó a lamer la húmeda cuevita.
La niña se estremeció al sentir la lengua dentro de ella, Touya sintió el cuerpo de la pequeña estremecerse mientras él lamÃ*a con lentitud el tibio conejito. Touya siguió con deleite, lamiendo los fluidos de la pequeña, ocasionalmente sacaba la lengua del agujerito para pasarla por los tibios muslos. Touya podÃ*a escuchar los gemidos de placer de su hermanita, mientras pasaba la lengua cada vez más rápido, -ah, ah, ahhhhh!!!- finalmente la niña se vino con un quejido de placer.
Touya uso un dedo para limpiarse los restos de lÃ*quido de sus labios y metérselos en la boca, su rostro se habÃ*a puesto repentinamente serio, al ver el rostro de la linda niña exhausta, pero a la vez deliciosamente complacida, Touya sintió una emoción indescriptible, finalmente..., finalmente iba a tener lo que más deseaba en el mundo...
Touya se inclinó sobre la pequeña y le dio un beso en la mejilla, la niña estaba tan cansada que sólo lo miro dulcemente. Con cuidado Touya la tomó en sus brazos y la alzó como si fuera una muñeca, -perdóname...- murmuró en voz baja.
Touya se bajo el zipper y se sacó la verga, estaba roja y dura por el deseo, tenÃ*a un tamaño considerable, la sujeto con la mano izquierda, mientras bajaba a la niña lentamente sobre ella, ella abrió los ojos al sentir su conejito topar con el pedazo de carne. Touya le abrió las piernas lo más que pudo y lentamente comenzó a introducirle su miembro...
Touya pudo oÃ*r las quejas de la pequeña, ¡dios! su coño era tan pequeño, parecÃ*a imposible poder meterle todo, -Ah, angh- se quejaba la niña, al sentir la dura verga metiéndose dentro de ella, su rostro sonrojado, sus cejas temblorosas y el modo como se mordÃ*a los labios para no gritar mostraban su dolor, Touya pasó una mano por el cabello de la chiquilla y ella bajó su cara al sentir las lagrimas escurrir por su rostro, no querÃ*a que Touya la viera sufrir. Con cada embestida del muchacho, ella se sentÃ*a más cerca del lÃ*mite, temblando aferró sus uñas a los costados de Touya tratando de soportar, él sintió un pequeño pinchazo cuando la niña le clavó las uñas, pero siguió deslizando su verga por el estrecho coñito.
Finalmente sintió tocar fondo y comenzó a moverse con lentitud, la niña sentÃ*a el dolor desaparecer mientras su conejito se lubricaba, finalmente dejó de sentirlo, con lentitud recostó su cabeza sobre el pecho de Touya, él la rodeó con sus brazos y comenzó a acelerar el ritmo, el escuchar los gemidos de placer de Touya, hacÃ*an a la niña sentirse feliz...
Finalmente Touya se vino dentro de ella, la niña se estremeció al sentir la oleada de semen dentro de su cuerpo, Touya sonrió satisfecho, mientras continuaba abrazando a la pequeña, por fin se habÃ*a liberado de ese deseo que lo embargaba. –Te quiero mucho...- murmuró con delicadeza a la pequeña que seguÃ*a apoyada en él, tratando de descansar un poco.
Finalmente Touya se incorporó separándose de la niña y depositándola cuidadosamente sobre la cama, ella se quedo estirada boca abajo con su manito saliendo del borde de la cama, aún respirando un poco agitadamente, estaba exhausta. Touya se agacho acercándose a su rostro. -¿Estas bien?- le preguntó, la niña le respondió con una débil sonrisa –si...-. Touya le paso la mano por la mejilla con dulzura, -buenas noches...- le dijo, y lentamente se retiró de la habitación.
Apenas Touya salió la niña se incorporó trabajosamente, le dolÃ*a todo su hermoso cuerpecito. –umgh- con un quejido se llevó una mano al estómago, sus piernas aún le temblaban por la salvaje cogida. Aún asÃ*, se arregló el cabello, cuidadosamente. Se puso de nuevo la pijama y comenzó a arreglar la cama...
Cuando estaba terminando de acomodar la cama, oyó unos toquidos en la ventana del techo, alzó la vista e hizo una seña para indicar que estaba sola, la ventana se abrió y salto una pequeña figura, -Hola, lamento haberme tardado, pero la cosa se complicó un poco...- la niña de pijama se quedó callada, observando a Sakura. -¿todo está bien?, ¿no pasó nada mientras me fui?- preguntó Sakura. La otra negó con la cabeza. –¡Que bueno!, muchas gracias por todo, regresa a tu verdadera forma...- Sakura alzó la mano, mientras la niña de pijama se convertÃ*a en la carta del espejo.
Poco después la verdadera Sakura, se preparaba para dormir, pero cuando se acostó en la cama. –¡Awww!- exclamó al sentir mojada su cama -¿y esto? mmm.... ¿acaso se orinó en mi cama?, ¡ay no! ¿y ahora en donde duermo?-. Atrás de su puerta, Touya escuchaba todo, suspiró con alivio, y se dirigió a dormir...
FIN
Mi pequeña obsesión
AnochecÃ*a en la residencia Kinomoto y Fujitaka habÃ*a salido de viaje a una excavación arqueológica, por ello, Touya habÃ*a llegado temprano a casa, para encargarse de que todo estuviera en orden, tras la cena, Sakura se levantó de la mesa con su plato de postre, diciendo que iba a comerlo en su habitación. Aunque Touya estaba consciente de que era para el extraño león de felpa que tenÃ*a la niña, sólo murmuró algo asÃ* como –No te atragantes monstruo-. La niña enojada le murmuró unas palabras y subió a su cuarto.
Touya la siguió con la vista mientras ella subÃ*a las escaleras, inconscientemente, hurgó bajo la falda de Sakura, viendo el borde de su pantaletita, al percatarse de eso Touya sacudió la cabeza, reprochándose asÃ* mismo. Cuando la escuchó cerrar la puerta miró hacia arriba con una sonrisa un tanto triste.
Más tarde Touya lavaba los trastes, pensando. Aún no hallaba valor para declarársele a Yukito, aparte de que cuando se le presentaban oportunidades era bruscamente interrumpido. Sin embargo más le preocupaba Sakura, cada vez su hermanita se metÃ*a más en su cabeza, su lindo rostro, su pequeño y delicado cuerpo, sus exquisitas redondeces juveniles, su tierna sonrisa, la forma en que reaccionaba cada vez que él la molestaba... arghhhh!!! de nuevo pensando en ella, Touya se dio un ligero golpe en la frente con el plato que tenia en las manos y continúo lavándolos.
Cuando estaba secando el último plato, Touya escuchó un sonido proveniente de arriba, tras alzar la cabeza mirando hacia el segundo piso, dejó el plato en la meseta y se dirigió a las escaleras. –Sakura...- dijo llamando a su hermanita, al no obtener respuesta se dirigió al cuarto de la niña y abrió la puerta, la grácil figura de la pequeña volteó a verlo cuando entró a la habitación, la niña estaba poniéndose su pijama, aún tenÃ*a sus dedos en el segundo botón de la camisa.
-¿Qué pasa hermano?- preguntó la niña.... –Ah, no, nada...- contestó Touya. La pequeña continuó abotonándose la camisa, pero notó que Touya no se movÃ*a y la miraba de forma persistente, cuando la niña alzó la cara para ver los ojos de Touya, e iba a decir algo, súbitamente el se agachó frente a ella con la cabeza hacia el suelo y llevándose una mano a la frente, como si le doliera.
La niña dio unos pasos para acercarse a él y estiró su mano para tocarle el hombro, -oye...- dijo la pequeña con tono de preocupación, pero en ese momento Touya se levantó súbitamente, tomando a la niña por los hombros y la llevó hasta su cama, besándola agresivamente, la niña quedó sorprendida, sin entender bien lo que pasaba aún cuando la lengua de Touya lamÃ*a la suya, pero cuando sintió su espalda chocar con la cabecera de la cama, reaccionó y trató de alejarlo con sus manitas, aunque no pudo hacerlo.
Tras vanos forcejeos, la niña bajo los brazos y permitió a la lengua de su hermano irrumpir en su boquita y casi rasparle la campanilla, finalmente tras unos instantes Touya rompió el beso. –He-hermano...- murmuró la niña con una mezcla de confusión y miedo, mirándolo fijamente con sus tiernos ojos. –Sakura. ¡Te necesito!- exclamó Touya arremetiendo de nuevo contra ella, nuevamente la niña intentó poner las manos, mientras él le besaba el cuello. –Por favor, déjame tenerte...- suplicó Touya.
Al escuchar la voz quebrada de Touya, la niña lo miró con tristeza en los ojos y dejó de resistirse, su hermano sonaba desesperado, si ella podÃ*a hacerlo sentir mejor... –¡Ah!- la niña lanzó un suave gemido y sus mejillas se chapearon de rubor, mientras Touya le lamÃ*a el cuello. La niña cerró los ojos al sentir las manos de Touya deslizarse bajo su pijama y acariciar sus pequeños pechos. Finalmente la abrió y comenzó a lamer sus pezones, lágrimas brotaban del rostro de la niña, no por lo que pasaba, sino por el hecho de que Touya sufriera por su causa...
La niña aferró sus brazos a la cabeza de Touya mientras él seguÃ*a lamiendo el jugoso cuerpecito de la niña, su piel era tan suave... La pequeña apretaba cada vez más fuerte, al sentir una sensación nueva, deliciosa, un hormigueo recorrÃ*a su pecho, pasando por su estómago y un poquito más abajo...
Touya empezó a lamer el vientre de la pequeña y ella comenzaba a gemir cada vez más fuerte, la respiración de la niña era cada vez más agitada, conforme más descendÃ*a la lengua de su hermano. La pequeña sintió deseos de orinar y se percató de que su pantalóncito estaba mojado en todo el frente. De un tirón, Touya le quitó el pantalón y sus braguitas.
Él se tomó un momento para admirar a Sakura, la cara de la niña estaba sonrojada y todo su cuerpecito cubierto de sudor, sus pequeños pezones rosados estaban erectos al máximo, contrastando con la blancura de su piel. Touya observó el ombligo de la niña y siguió descendiendo hasta ver la pequeña rajita. Con mucho cuidado Touya separó las piernas de la pequeña y comenzó a lamer la húmeda cuevita.
La niña se estremeció al sentir la lengua dentro de ella, Touya sintió el cuerpo de la pequeña estremecerse mientras él lamÃ*a con lentitud el tibio conejito. Touya siguió con deleite, lamiendo los fluidos de la pequeña, ocasionalmente sacaba la lengua del agujerito para pasarla por los tibios muslos. Touya podÃ*a escuchar los gemidos de placer de su hermanita, mientras pasaba la lengua cada vez más rápido, -ah, ah, ahhhhh!!!- finalmente la niña se vino con un quejido de placer.
Touya uso un dedo para limpiarse los restos de lÃ*quido de sus labios y metérselos en la boca, su rostro se habÃ*a puesto repentinamente serio, al ver el rostro de la linda niña exhausta, pero a la vez deliciosamente complacida, Touya sintió una emoción indescriptible, finalmente..., finalmente iba a tener lo que más deseaba en el mundo...
Touya se inclinó sobre la pequeña y le dio un beso en la mejilla, la niña estaba tan cansada que sólo lo miro dulcemente. Con cuidado Touya la tomó en sus brazos y la alzó como si fuera una muñeca, -perdóname...- murmuró en voz baja.
Touya se bajo el zipper y se sacó la verga, estaba roja y dura por el deseo, tenÃ*a un tamaño considerable, la sujeto con la mano izquierda, mientras bajaba a la niña lentamente sobre ella, ella abrió los ojos al sentir su conejito topar con el pedazo de carne. Touya le abrió las piernas lo más que pudo y lentamente comenzó a introducirle su miembro...
Touya pudo oÃ*r las quejas de la pequeña, ¡dios! su coño era tan pequeño, parecÃ*a imposible poder meterle todo, -Ah, angh- se quejaba la niña, al sentir la dura verga metiéndose dentro de ella, su rostro sonrojado, sus cejas temblorosas y el modo como se mordÃ*a los labios para no gritar mostraban su dolor, Touya pasó una mano por el cabello de la chiquilla y ella bajó su cara al sentir las lagrimas escurrir por su rostro, no querÃ*a que Touya la viera sufrir. Con cada embestida del muchacho, ella se sentÃ*a más cerca del lÃ*mite, temblando aferró sus uñas a los costados de Touya tratando de soportar, él sintió un pequeño pinchazo cuando la niña le clavó las uñas, pero siguió deslizando su verga por el estrecho coñito.
Finalmente sintió tocar fondo y comenzó a moverse con lentitud, la niña sentÃ*a el dolor desaparecer mientras su conejito se lubricaba, finalmente dejó de sentirlo, con lentitud recostó su cabeza sobre el pecho de Touya, él la rodeó con sus brazos y comenzó a acelerar el ritmo, el escuchar los gemidos de placer de Touya, hacÃ*an a la niña sentirse feliz...
Finalmente Touya se vino dentro de ella, la niña se estremeció al sentir la oleada de semen dentro de su cuerpo, Touya sonrió satisfecho, mientras continuaba abrazando a la pequeña, por fin se habÃ*a liberado de ese deseo que lo embargaba. –Te quiero mucho...- murmuró con delicadeza a la pequeña que seguÃ*a apoyada en él, tratando de descansar un poco.
Finalmente Touya se incorporó separándose de la niña y depositándola cuidadosamente sobre la cama, ella se quedo estirada boca abajo con su manito saliendo del borde de la cama, aún respirando un poco agitadamente, estaba exhausta. Touya se agacho acercándose a su rostro. -¿Estas bien?- le preguntó, la niña le respondió con una débil sonrisa –si...-. Touya le paso la mano por la mejilla con dulzura, -buenas noches...- le dijo, y lentamente se retiró de la habitación.
Apenas Touya salió la niña se incorporó trabajosamente, le dolÃ*a todo su hermoso cuerpecito. –umgh- con un quejido se llevó una mano al estómago, sus piernas aún le temblaban por la salvaje cogida. Aún asÃ*, se arregló el cabello, cuidadosamente. Se puso de nuevo la pijama y comenzó a arreglar la cama...
Cuando estaba terminando de acomodar la cama, oyó unos toquidos en la ventana del techo, alzó la vista e hizo una seña para indicar que estaba sola, la ventana se abrió y salto una pequeña figura, -Hola, lamento haberme tardado, pero la cosa se complicó un poco...- la niña de pijama se quedó callada, observando a Sakura. -¿todo está bien?, ¿no pasó nada mientras me fui?- preguntó Sakura. La otra negó con la cabeza. –¡Que bueno!, muchas gracias por todo, regresa a tu verdadera forma...- Sakura alzó la mano, mientras la niña de pijama se convertÃ*a en la carta del espejo.
Poco después la verdadera Sakura, se preparaba para dormir, pero cuando se acostó en la cama. –¡Awww!- exclamó al sentir mojada su cama -¿y esto? mmm.... ¿acaso se orinó en mi cama?, ¡ay no! ¿y ahora en donde duermo?-. Atrás de su puerta, Touya escuchaba todo, suspiró con alivio, y se dirigió a dormir...
FIN